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¿TE PREOCUPA EL TIEMPO QUE HARÁ EL DÍA DE TU BODA?

Bien sea porque te casas en unas fechas en que nos suele sorprender la climatología con días más inestables y lluviosos, o bien porque la celebración de tu boda se produce en invierno, te inquieta que el vestido de novia con el que te imaginas guapísima sea insuficiente.
O puedas dar sensación de frio, aunque tú sepas que no lo tendrás.
Y vaya a estropear tu maravillosa estampa teniendo que ocultarla bajo una … ¿chaqueta?¿chal?

 

En primer lugar te sugiero que te ocupes con tiempo de sobra de tu traje de boda. Que haya margen de tiempo de más, te permitirá dar con la alternativa perfecta, una vez hayas concretado tu vestido de novia.
Particularmente, como profesional, contar con tiempo suficiente me permite desarrollar una propuesta idónea, de calidad y presentarla a la novia.

Dilo en un principio, es mi segunda recomendación, para que el diseñador se haga cargo y te proponga un modelo, o look que resuelva la cuestión desde el inicio.

Veamos algunas posibilidades que solventarían el tema:

  • La opción más lógica puede ser construir tu vestido con mangas.  La contrapartida a tapar los brazos podemos resolverla dando mayor protagonismo a los escotes tanto en el delantero como en la espalda.
  • Otra posibilidad es incorporar una segunda prenda a condición de que tanto esta como el propio vestido compartan un mismo ambiente.
    Un original diseño en gasa de seda al tono, por ejemplo:
    Las características de este tejido son la calidez de la hilatura natural y la transparencia. Con ello evitamos la sensación de frío por un lado sin renunciar a la visibilidad de la línea del vestido y desnudez de brazos y escotes, de un modo sugerente.

La capa de tul de seda es otra pieza que ofrece unos beneficios similares; calidez y transparencia con el plus de la cola emulando un velo.

El aspecto empolvado de estas 2 materias, la gasa de seda y el tul de seda, ya sean al tono del vestido de novia, en contraste o incluso en armonía de color, coordinan estéticamente a la perfección con otros tejidos utilizados en la construcción de vestidos de novia habitualmente.
Y en todo caso el diseño y línea de estas prendas merecen siempre la misma atención que el propio vestido.

  • Una tercera opción es contemplar un total look desde el comienzo, compuesto por 2 prendas, marcando el acento expresivo en una de ellas únicamente. Y no tiene por qué serlo necesariamente el vestido. Ni mucho menos.
    Supongamos que sea el vestido la pieza principal.
    Bien, definamos a continuación los elementos que constituyen su línea expresiva, hechura y aspecto, es decir, su diseño, con el objeto de dar un enfoque coherente, desde un punto de vista estético, a la prenda que completa el look.
    Y que puede resultar ser abrigo, chaqueta o capa.

 Apuesto a que a estas alturas de la redacción ni te acuerdas de  que las posibles inclemencias del tiempo fueron la razón que nos han llevado de la mano a componer un espectacular traje de novia para el gran día, llueva, nieve o luzca un radiante sol.