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por | Sep 15, 2018 | Alta Costura

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Qué movió al maestro Balenciaga a traer el gazar a la Alta Costura

Si hay un tejido representativo en la obra de Cristobal Balenciaga es el gazar, producido especialmente para “el maestro de todos nosotros” , según palabras de otro icono de la moda Christian Dior. Hoy en día sigue modelando piezas tanto masculinas como las más elitistas de la Alta Costura femenina.

QUÉ MOVIÓ AL MAESTRO A HACER ESTE ENCARGO ESPECIAL

En su inquietud por estudiar nuevas líneas y dominar los tejidos que le permitieran desarrollar volúmenes libremente y poner punto final al clasicismo, a principios de los años 60, el modisto encargó al proveedor de Zurich, Abraham, la fabricación de un novedoso artículo que reuniera unas cualidades específicas.

QUÉ ES EL GAZAR

Se trata de un tipo de materia textil de aspecto regio y  semitransparente, con tacto uniforme, y que muestra el diminuto relieve de su entramado.

 Su fabricación es un ligado de tafetán, que es el modo más simple de ligado textil:
Consiste en que los hilos de la urdimbre se alternan por encima y por debajo de los hilos de la trama del telar. Este tipo de ligamento esencial es de notoria tradición en la industria algodonera suiza, aunque en el caso del gazar se  utiliza una hilatura de seda de alta calidad, con doble torsión de los hilos.
En la actualidad se producen también versiones de gazar con un pequeño porcentaje de spandex en su composición junto con la seda, para aportar confort a las prendas en diferentes ocasiones de uso.

Las características de este tejido son la rigidez que propicia su ligado y que se presta al desarrollo de formas arquitectónicas, su fácil manipulación y su apariencia suntuosa.

Con esta fórmula original dio inicio la obra escultórica y minimalista, de estructuras imposibles del modisto. De hecho, gran parte de su obra más representativa está construida con este tejido.

MI PORQUÉ DE ESTE ARTÍCULO SOBRE EL GAZAR

La razón de porqué escribo sobre el gazar y el porqué ha llamado mi atención este tejido es la siguiente:

Diseño de dos formas:

1.- A partir de un tejido.
Es la propia materia la que por su naturaleza, comportamiento, aspecto  y tacto o incluso tonalidad me inspiran para desarrollar un tipo de volúmenes determinados. Es como que la materia me dice lo que tengo que hacer con él. Así que solo tengo que ponerme manos a la obra y modelar al maniquí o hacer un desarrollo en patrón que después cortaré y probaré. Las veces que haga falta, (eso sí), pero sin mayor dificultad.

2.- A partir de una línea que tengo en mente.
Me imagino una línea, un diseño, o parte de él, cómo es su aplomo sobre el cuerpo, cómo se comporta en movimiento y su apariencia a grandes rasgos, y puedo determinar incluso qué características del hipotético tejido necesito para la creación del diseño.
Generalmente ocurre que ya conozco qué proveedores lo producen y cuáles son sus acabados particulares, que también hacen la diferencia. Lo que sigue son trámites fabricación y desarrollo del diseño.

Bien, me ha llegado a ocurrir en este último caso, que no tengo el tejido idóneo para trabajar mi diseño, así que he podido iniciar el desarrollo con el patrón, cortarlo y probarlo, pero nada más.
Seguir adelante con otra materia que se le parezca no sirve de nada, quedaría mermada la capacidad expresiva de la pieza. Así que mi maravilloso sueño queda aparcado y eso fue lo que me sucedió en esta ocasión hasta que un malentendido me trajo el gazar, el tejido 10 para mi diseño.

En este caso particular, esta materia resultó particularmente apropiada no por su característica maleabilidad apreciada por el maestro Balenciaga, sino por su aspecto regio y la facilidad que ofrece su manipulación en piezas de  cierta envergadura.