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ALTA COSTURA. CÓMO SE CONSTRUYE UN MODELAJE I

Hoy no escribo para ti que estás con los preparativos de tu boda o la de tu hija/-o.

Hoy escribo para personas sensibles a la moda interesadas en la Alta Costura desde un punto de vista técnico.
En este artículo trato sobre el tema del modelaje o moulage (su expresión francesa), desde mi experiencia, y la razón es porque he detectado como en entornos de formación de moda no se abordan estas técnicas con la suficiente claridad, dando lugar a interpretaciones erróneas.

¿QUÉ ES MODELAR?

Así como modelar con barro permite obtener figuras; haciéndolo con tejido conseguimos volúmenes.
Modelar en moda es llegar a un molde.
Podemos modelar con tela un volumen de forma aislada (un tocado podría ser un ejemplo de ello), o tomar como referencia el cuerpo de un busto o incluso un maniquí personalizado (inusual, salvo en el caso de clientes muy excepcionales). Guarda cierto parecido con esculpir.

¿A QUÉ NOS REFERIMOS EXACTAMENTE CUANDO HABLAMOS DE MODELAJE?

En líneas generales nos referimos a modelaje en 3 casos diferenciados:

  1. El caso más claro y menos habitual, aunque con un mayor impacto visual, es tomar una superficie de tejido maleable, y de bajo gramaje como el tul, la gasa, el georgette o la muselina plisado o fruncido (a máquina o a mano) y fijarlo manualmente sobre una estructura con cierta rigidez.
    La superficie firme reproduce la anatomía del cuerpo ejerciendo la función de base, mientras que la tela plisada/fruncida tiene una función de puramente estética.
  2. Otro caso es cuando utilizamos para el drapeado un tejido yerto de poco peso como el tafetán, moaré, mikado, organza, gazar o rafia.
    En función de qué situación en el vestido deba ocupar nuestro drapeado, será necesario o no, contar con una base o estructura rígida que haga la función de sostén, como en el caso anterior.
    Bien, en el caso de un corsé por ejemplo, el modo de hacer realidad nuestro drapeado es como sigue:
      • Construyo en primer lugar una estructura (en este caso corset), con las medidas de la persona que vaya a utilizar la prenda.
      • Después tomo un trozo de tejido de algodón o lino (que muestre su hilo) al biés, con el que “envuelvo de forma creativa” la estructura que he confeccionado previamente.
        El “envoltorio” resultante de aspecto irregular es el patrón del drapeado
        que traslado posteriormente a papel incluyendo márgenes para costuras, dirección de su hilo e información útil para reproducir el volumen logrado.
      • Seguidamente utilizo el patrón del drapeado para cortar cualquiera de las calidades que he enumerado anteriormente y reproducir de nuevo el drapeado.
      • Finalmente lo incorporo a la estructura rígida.
  1. Seguro que habrás visto alguna demostración en la que tomando un tejido alguien interpreta un traje completo o parte de él ayudándose de alfileres con los que sujeta la tela sobre un maniquí. Y termina dándo a entender que prácticamente está concluido el trabajo.
    Que nadie dé por supuesto nada: en el punto final de esta exhibición donde vemos la interpretación en tejido de algodón o retor sobre el maniquí con los alfileres prendidos, no se ha dado más que un primer paso para la obtención del drapeado.

Bien, nos referimos a modelaje también en este tercer caso que describo detalladamente en el siguiente artículo.